Cómo desarrollamos software a medida: proceso, fases y entregables
Cinco fases, entregables concretos en cada una y precio cerrado antes de arrancar. Lo que se firma es lo que se construye.
Por qué la metodología importa más que el stack técnico
La mayoría de proyectos de software que salen mal no fallan por problemas técnicos. Fallan por falta de claridad: requisitos que todo el mundo asume pero nadie escribe, cambios que se hacen sin cotizar, plazos prometidos sin analizar el alcance real, o equipos que no ven nada funcionando hasta el último mes del proyecto.
En NaimiTech trabajamos con un proceso de cinco fases que aprendimos a fuerza de ver qué funciona en operaciones de logística, transporte e industria — sectores donde el sistema no puede parar. No es una metodología de libro: es lo que realmente usamos en cada proyecto.
La regla que no cambia en ninguna de las fases: cada una termina con algo que puedes probar tú mismo. No avanzamos sin que hayas comprobado que lo anterior cumple lo acordado.
Fase 1: Diagnóstico técnico (auditoría gratuita)
El primer paso es siempre una auditoría técnica de 30 minutos, sin coste y sin compromiso. No es una llamada de ventas: es una conversación con el equipo técnico que va a trabajar en tu proyecto, no con un comercial.
En esa llamada analizamos tu operación actual: qué sistemas tienes, cómo están integrados (o no), dónde están los cuellos de botella y qué problemas tienen coste medible. El objetivo no es convencerte de nada, es entender si tu caso encaja con lo que hacemos y si podemos aportarte valor real.
Si tras la auditoría vemos que no somos el partner adecuado para tu caso, te lo decimos. Si hay encaje, pasamos a la propuesta.
Entregable de la fase
Análisis verbal de la operación, identificación de los 2-3 problemas con mayor impacto, y decisión conjunta sobre si tiene sentido continuar.
Fase 2: Propuesta cerrada y contrato
Si decidimos avanzar, preparamos una propuesta técnica y económica con alcance detallado. Esto incluye la arquitectura del sistema, el stack tecnológico, las integraciones previstas, las fases de entrega con sus entregables concretos, el precio por fase y el precio total.
No hay precios "orientativos" ni "ya lo vemos". El precio está cerrado por fases antes de firmar. Si durante el proyecto surge algo que requiere ampliar el alcance, se cotiza aparte y se aprueba por escrito antes de ejecutarlo. Ningún cambio silencioso.
El contrato incluye los criterios de aceptación de cada entregable: qué tiene que funcionar para que una fase se considere completada. Esto protege tanto al cliente como al equipo de NaimiTech de malentendidos que aparecen cuando el software ya está construido.
Entregable de la fase
Propuesta técnica con arquitectura, stack, fases y precio. Contrato firmado digitalmente con alcance, criterios de aceptación y condiciones de cambio de scope.
Fase 3: Sprint inicial — algo funcionando antes de comprometer el resto
El primer sprint construye el módulo más crítico del sistema: el núcleo de la operación, no el periférico fácil de hacer pero que no prueba nada. Si el proyecto es un TMS, el primer sprint es la planificación de rutas y la asignación de vehículos. Si es un WMS, es la recepción y la gestión de ubicaciones.
Al final del sprint, tienes algo en staging que puedes probar con tus propios datos. Antes de comprometer el resto del presupuesto, validas que la dirección es correcta, que el sistema entiende tus procesos y que el equipo que está construyendo es el equipo en que confías.
Si hay un malentendido de requisitos, es mucho mejor detectarlo en la semana 3 que en la semana 18.
Entregable de la fase
Módulo core funcionando en staging. Revisión conjunta, ajustes si los hay, y decisión de continuar con el alcance acordado o ajustarlo.
Fase 4: Iteración por sprints
Una vez validado el módulo inicial, el desarrollo avanza en sprints de 2-3 semanas. Cada sprint tiene un alcance definido al principio, un entregable concreto al final y una revisión conjunta antes de cerrar.
Las reuniones de seguimiento son cortas y tienen un orden del día claro: qué se entregó, qué se validó, qué está en el siguiente sprint y si hay algo que bloquee el avance. No hay reuniones de estado semanales de una hora que no producen nada: hay demos de lo construido y decisiones sobre lo siguiente.
Cada sprint incluye release notes escritas: qué funcionalidad se añadió, qué cambió respecto a la versión anterior y cómo se prueba. Esto mantiene al equipo del cliente informado sin necesidad de leer código ni asistir a todas las revisiones.
Entregable de la fase
Funcionalidad incremental cada 2-3 semanas, testeable en staging. Release notes por sprint. Criterios de aceptación validados antes de cerrar cada entrega.
Fase 5: Despliegue a producción y soporte
El despliegue a producción se planifica con el equipo del cliente para minimizar el impacto en la operación: ventanas de cambio fuera de horas pico, plan de rollback si algo falla, monitorización activa en las primeras horas.
Desde el primer día en producción, tienes contacto directo con el equipo técnico de NaimiTech. No hay helpdesk de nivel 1, no hay ticket que pasa por tres personas antes de llegar a quien puede resolverlo. El equipo que construyó el sistema es el equipo que lo soporta.
El soporte post-lanzamiento incluye monitorización de la infraestructura, actualizaciones de seguridad y resolución de incidencias según el SLA acordado. Las mejoras y ampliaciones del sistema se planifican como nuevas fases con su propio alcance y precio cerrado.
Entregable de la fase
Sistema en producción con monitorización activa. SLA documentado. Contacto directo con el equipo técnico. Documentación técnica y de usuario.
Lo que garantizamos por escrito
Hay cuatro compromisos que se incluyen en todos los contratos de NaimiTech, sin excepciones:
- Código en tu repositorio desde el día 1. Acceso admin al repositorio en tu organización desde el primer commit. Si el proyecto termina por cualquier razón, te quedas con todo el código.
- Datos en tu infraestructura. Bases de datos, backups y almacenamiento en tu cuenta cloud o servidores propios. Ningún dato de tu operación en sistemas de NaimiTech.
- Precio cerrado con cambios de scope por escrito. El presupuesto firmado es el precio. Los cambios se cotizan aparte y se aprueban antes de ejecutarse.
- Entregables validables en cada fase. Nada de "el sistema estará listo al final". Cada fase termina con algo concreto que puedes probar y aprobar.
Cómo se rompen los proyectos de software — y cómo lo evitamos
Estos son los fallos más habituales que vemos en proyectos que llegan a nosotros después de haber ido mal con otro proveedor:
Requisitos asumidos, no escritos
Cuando los requisitos se discuten pero no se documentan, cada parte recuerda la conversación de forma diferente. Lo resolvemos documentando los criterios de aceptación en el contrato y en cada sprint.
El cliente no ve nada hasta el final
El desarrollo waterfall produce sistemas que nadie valida hasta que están completos. En ese punto, cambiar algo cuesta diez veces más. Nuestros sprints cortos eliminan este riesgo.
Scope creep sin control
"Ya que estáis, añadir esto no cuesta nada" es la frase que destruye los márgenes de los proyectos de software. Nuestro proceso de cambio de scope por escrito lo controla desde el principio.
Desaparición tras la entrega
El proveedor entrega y desaparece. Cuando hay un problema en producción, no hay quién lo resuelva rápido. Nuestro soporte lo gestiona el mismo equipo que construyó el sistema.
¿Tienes un proyecto en mente?
La auditoría técnica gratuita es el primer paso. 30 minutos con el equipo técnico para entender tu operación, tus sistemas actuales y si tiene sentido construir algo juntos.
Agendar auditoría gratuitaLo que suelen preguntar antes de firmar
¿Cuánto tarda un proyecto típico desde el primer contacto?
¿Qué pasa si los requisitos cambian a mitad del proyecto?
¿Cómo valido que el desarrollo va bien sin ser técnico?
¿Qué ocurre cuando el sistema está en producción y hay un problema?
¿El código y los datos son míos desde el principio?
Habla directamente con el equipo técnico.
Cuéntanos qué no funciona en tu operación. En 30 minutos te decimos si tiene solución, cómo la enfocaríamos y qué costaría arrancar. Si no somos quien debe resolverlo, también te lo decimos.
- Sin compromiso · no vendemos en la primera llamada
- Videollamada 30 min con el equipo técnico
- NDA disponible antes de compartir información
